Hay un barco en medio del desierto

08 MAY — 05 JUN 2021

antes aquí hubo agua. ahora ni rastro ni cielo y las piedras se derrumban. se des-hacen en hilitos las rocas de arenisca gris entre los vendavales que arrasan la tierra del desierto. la planicie desértica del norte del país revela un territorio ner-vioso que en otro tiempo sólo cantaba horrores hipotéticos. pero en este país,bajo la furiosa arrecida de una violencia constante, nada es ya hipotético. antes las piedras, los antiguos pedernales y los yerbajos callaban su presencia milenaria, permaneciendo impasibles frente a las volutas humeantes del calor. hoy, en-tre las piedras, bajo el polvo, detrás de un matorral, pequeños huesitos aparecenimitando el rostro del ambiente en que perecieron.

el espacio que gabriel sánchez-mejorada trabaja en su obra aparece fundido ala par de estas locaciones arrasadas; para su obra, el desierto es un espacio detensión limítrofe, que reúne con hilos de cáñamo, palabras que no deberían to-carse: efímero-perpetuo, liviano-denso, planicie-volumen, ausencia-presencia...

las preguntas que el artista despierta son ¿qué hacemos frente a lo terrible?¿desde qué límite articulamos el silencio? ¿cómo decir el horror de estos tiem-pos? la complejidad del acto de decir, al menos desde la crisis violenta que haimpactado al norte de méxico en los últimos 15 años, no está en solamente que-brar el miedo y tomar la voluntad de hablar, sino que se encuentra íntimamenteafianzada en la responsabilidad de ser voz para todos esos huesos que algunavez estuvieron reventados de vida y aire, que bailaban, que se movían, que co-mían, que dolían y viajaban. la ambición del artista no es nunca suplantar loscuerpos ausentes sino darles espacio dentro de los infiernos en que se abisma-ron, hacerlos permanecer en la vitalidad de nombrarlos y resignificar los símbo-los que han mutado en estandartes del pavor.

hay un barco en medio del desierto es un esfuerzo de (re)significación. el desier-to que vive dentro de las paredes de la galería es uno en el que la tensión radicalse fuga hacia la esperanza de que las piedras que fueron tumbas, florezcan; ha-cia la oportunidad de barrer el polvo, no para remover los sustratos de la tierrasino para revelar sus fondos y encontrar testimonios de existencia; hacia la posi-bilidad de decir los dulces nombres perdidos entre las filosas púas; hacia la ne-cesidad de guardar la tierra que la tolvanera separó de sus presencias.

los espacios de los hombres son porosos, como son porosas nuestras mentes para el olvido. recordar es el único anatema que se puede ofrecer a los muertosindóciles que han sepultado las planicies, porque recordar es persistir en la es-peranza de que un barco con maderos podridos, en medio del desierto, puedavolver a navegar.

— Emilio Valencia


MUSEOGRAFÍA
Sergio de la Garza, Martín Estrada

PRODUCCIÓN
Manuel Pidal, Rodrigo Saldaña, Anahí Garcia

COLABORADORES
Juan Pablo Lucero, Rodrigo Meza, Gabriela Garnier

IDENTIDAD Y DISEÑO GRÁFICO
e+e

Recorrido virtual

25o56’04”N102o49’42”E-25/04/21-12:04:04, 2021
Acrílico y tierra del desierto sobre tela
40×50×5.5 cm

25o56’04”N102o49’42”E-25/04/21-12:04:08, 2021
Acrílico y tierra del desierto sobre tela
40×50×5.5 cm

25o56’04”N102o49’42”E-25/04/21-12:04:12, 2021
Acrílico y tierra del desierto sobre tela
40×50×5.5 cm

25o56’04”N102o49’42”E-25/04/21-12:04:16, 2021
Acrílico y tierra del desierto sobre tela
40×50×5.5 cm

25o56’04”N102o49’42”E-25/04/21-12:04:20, 2021
Acrílico y tierra del desierto sobre tela
40×50×5.5 cm

25o56’04”N102o49’42”E-25/04/21-12:04:24, 2021
Acrílico y tierra del desierto sobre tela
40×50×5.5 cm